El dodo es una paloma que abandonó la costumbre del vuelo y prefirió corretear por esas tierras desprovistas de predadores que fueron las remotas Islas Mauricio, al este del continente africano. Sus alas se atrofiaron y su trasero se ensanchó haciendo irreversible su confinamiento al suelo. La especie prosperó en aquellas islas del Océano Índico hasta la llegada de los europeos en el siglo XVI. Los dodos fueron capturados fácilmente o fueron presa de nuevas especies como los gatos y ratas que llegaron junto a los hombres. Un siglo después del primer avistamiento, esta especie plumífera pesada y estúpida (según cuentan los cronistas) había desaparecido por completo.
Voz y guitarra: Federico Ausbury
Voz y melódica: Maira Vergara
Percusiones y sonidos: Gonzalo Rimoldi y Nicolás Ortiz