Los músicos están rodeados de música pero también de edificios, árboles, animales, ropa, carteles, calles, comidas, muebles, celulares... Cuando uno escucha la grabación de algún tema no puede ver todas estas cosas; pero si prestamos muchísima atención al sonido de una acordeón, por ejemplo, ¿el toque chamamecero no tendrá que ver un poco con los dedos anchos de algún peón de campo? Y pensándolo bien... ¿no puede ser que tenga también algo de imitación del canto de los pájaros?
Con videos y grabaciones tomadas en el lugar de trabajo de cada músico, Sonará Paraná intenta dibujar un mapa musical del sur de la provincia de Santa Fe que muestre la relación entre la música y las cosas. Los registros fueron tomados en viajes en camioneta a lo largo de las rutas 9, 11, 33 y 34 durante el 2012.
Creemos que hay algo muy lindo en el método de compilación folklórica que en nuestro país terminó por definirse a principios del siglo XX y dio como resultado la conformación de los primeros cancioneros tradicionales. Aquellos pioneros –Carlos Vega, Augusto Raúl Cortázar, Leda Valladares– viajaban por todo el país tratando de conservar lo que creían era un patrimonio cultural en desaparición.
Leda, que grabó su Mapa musical argentino, una de nuestras inspiradoras, hermosa confiesa que cuando escuchó una baguala por primera vez –a los veinte años, desde el balcón de un hotel en Cafayate– pensó que esa era una expresión de su tierra que podía llegar a desaparecer de un día para el otro, sin que nadie se diera cuenta.
Pero ese trabajo de conservación, necesario en aquel momento, ya se asentó y es difícil que a esta altura vayamos a perder para siempre algún ritmo. Hoy, no es la falta de registros lo que hace pasar desapercibida una expresión musical sino la cantidad. Con su aproximación geográfica, Sonará Paraná sugiere un orden posible. Así, mas allá de géneros y estilos, cualquier música se puede poner a hablar con cualquier otra generando relaciones que antes pasaban desapercibidas.
Ojalá en este mapa alguien escuche cómo hoy el paisaje, la tradición, los modos de producción urbanos y rurales, la tecnología y nuestra forma de ser transforman cada música y cómo cada música transforma a la de al lado y nos transforma a nosotros.

